Modelos desfilando looks minimalistas en la pasarela de Calvin Klein Collection Fall 2026 en Nueva York, con sastrería estructurada, capas amplias y siluetas depuradas en tonos neutros.

Calvin Klein Collection Fall 2026: el regreso al culto del cuerpo

En una ciudad donde todo compite por volumen, Calvin Klein Collection decidió hablar en voz baja. Y cuando una marca como Calvin Klein susurra, el mundo escucha.

Presentada en The Shed, Nueva York, la colección Otoño 2026 de Veronica Leoni no es solo una temporada más: es un manifiesto. Una vuelta a la médula de la marca. Al cuerpo. A la línea. A la tensión exacta entre prenda y piel.

Leoni revisita la iconografía sólida de Calvin Klein —esa que definió finales de los setenta y principios de los ochenta— y la destila con precisión quirúrgica. No hay exceso. No hay nostalgia literal. Hay reducción, hay intención, hay una elegancia hedonista que entiende el placer como construcción estructural.

El culto al cuerpo, pero desde la arquitectura}

La silueta es alta, recta, precisa. La sastrería slim —impecable— se abre inesperadamente en espaldas descubiertas y detalles sin mangas que generan fricción visual. Los vestidos revelan estructuras internas, como si la ingeniería de la prenda fuera parte del discurso.

El mensaje es claro: la perfección no es exhibicionismo; es control.

Trench coats afilados, trajes sastre minimalistas, blusones, abrigos largos y vestidos depurados se combinan con stilettos, flats y botas de líneas puras. Los guantes tonales refuerzan esa narrativa de sofisticación casi clínica.

El archivo como declaración

Uno de los momentos más poderosos llega con el denim. Leoni rescata la interpretación del denim de 1976 —el primero que Calvin Klein llevó a pasarela— y lo reconstruye en un traje completo usado bajo abrigos estilizados. El logotipo original escrito a mano reaparece bordado en una aviator jacket y en un trench de cuadros.

No es revival. Es reapropiación consciente.

Textura urbana, color contenido

La paleta opera en neutros sobrios que definen una escena urbana elegante: negro, gris, camel, blanco quirúrgico. De pronto, irrumpen acentos en naranja tangerina o burdeos. No para dominar, sino para tensar la composición.

Los tejidos viajan desde lanas secas de sastrería hasta jersey acanalado, terciopelo fluido, satén laminado, algodones estructurados, grosgrain y spazzolato. Las pieles —opacas y transparentes— elevan la narrativa táctil.

Es minimalismo, pero con pulso.

El frente cultural

El desfile reunió a figuras que hoy definen conversación cultural: JENNIE, Dakota Johnson, Brooke Shields, Lily Collins, Mark Ronson, Alexa Chung, Paloma Elsesser, entre muchos otros. No fue solo un front row. Fue una declaración de ecosistema.

Porque Calvin Klein entiende que la moda no vive aislada: dialoga con música, cine, redes, arte y poder simbólico.

En síntesis

Veronica Leoni no intenta reinventar Calvin Klein. Lo recalibra. Lo devuelve a su núcleo. Lo hace relevante sin traicionarlo.

Fall 2026 no grita. Seduce desde la contención. Y en 2026, eso es radical.

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