Campaña Otoño/Invierno 2026-27 de Emporio Armani fotografiada por Alasdair McLellan en el Funkhaus.

Manu Ríos y Nicolò Martinenghi encarnan dos formas de elegancia en la nueva campaña de Emporio Armani

¿Qué tienen en común la interpretación y la natación de alto rendimiento? A primera vista, poco. Sin embargo, ambas disciplinas dependen de una combinación de precisión, control y presencia. Esa dualidad se convierte en uno de los puntos de partida de la nueva campaña Otoño/Invierno 2026-27 de Emporio Armani, protagonizada por Manu Ríos y Nicolò Martinenghi y fotografiada por Alasdair McLellan.

La firma reúne al actor español y al campeón olímpico italiano para representar dos universos diferentes dentro de una misma idea de masculinidad contemporánea. Mientras Ríos protagoniza las colecciones de Eyewear, Watches & Jewelry, Martinenghi se convierte en rostro de Emporio Armani Sea Explorer, conectando el diseño con el desempeño deportivo.

Alasdair McLellan lleva Emporio Armani al Funkhaus

La campaña encuentra su escenario en el Funkhaus, cuya arquitectura monumental y funcional funciona como extensión visual de la colección.

Fotografiada en película por Alasdair McLellan, la serie evita la perfección excesivamente pulida de la fotografía digital y apuesta por una textura analógica que enfatiza los materiales, la luz y la atmósfera del espacio.

La elección resulta coherente con el concepto de la temporada, inspirado en la disciplina y la compostura de colegios e invernaderos. Estructura y naturalidad conviven constantemente: interiores y exteriores, arquitectura rígida y materiales cálidos, uniformidad e individualidad.

Las modelos Mia Armstrong, Jesephen Akuei, Xiru Yang, Morgan Sahadow, Alexander Kosi, Camero y Kai W completan esta narrativa mediante retratos donde la elegancia juvenil no depende de la formalidad absoluta, sino del equilibrio entre códigos establecidos y personalidad.

Manu Ríos lleva el carisma al universo de accesorios

Dentro de la campaña, Manu Ríos encabeza las propuestas de gafas, relojes y joyería de Emporio Armani.

Su presencia responde a una generación de talentos cuya influencia atraviesa distintas industrias. Después de alcanzar proyección internacional con Élite, Ríos ha ampliado su carrera hacia proyectos cinematográficos, incluyendo Strange Way of Life de Pedro Almodóvar, junto a Pedro Pascal y Ethan Hawke, además de Day Drinker, dirigida por Marc Webb y protagonizada junto a Penélope Cruz y Johnny Depp.

En Emporio Armani, esa identidad se traduce en una elegancia menos rígida. Los accesorios no aparecen únicamente como complementos, sino como pequeños códigos capaces de definir un personaje: unas gafas, una pieza de joyería o un reloj pueden modificar por completo la manera en que se construye una imagen.

Nicolò Martinenghi conecta precisión deportiva y diseño

Frente al carisma cinematográfico de Ríos aparece la disciplina de Nicolò Martinenghi.

El nadador italiano, campeón olímpico de los 100 metros braza en París 2024 y campeón mundial en Budapest 2022, protagoniza Emporio Armani Sea Explorer, la línea de relojería deportiva de la firma.

Para Otoño/Invierno 2026-27, el modelo aparece en una nueva versión fabricada en titanio puro de grado 2, un material elegido por su combinación de ligereza, resistencia y comodidad.

La elección de Martinenghi funciona más allá de su condición de atleta. La natación competitiva depende de movimientos controlados hasta el mínimo detalle, repetición y precisión técnica. Son cualidades que encuentran un paralelo natural con un objeto mecánico diseñado alrededor de la medición del tiempo.

Dos personalidades, una misma idea de masculinidad

Emporio Armani no intenta hacer que sus protagonistas representen exactamente lo mismo.

Ahí está precisamente el interés de la campaña.

Ríos representa presencia, expresión y magnetismo; Martinenghi, disciplina, concentración y control. Sus trayectorias pertenecen a territorios distintos, pero ambas terminan construyendo una versión de la seguridad que no necesita resultar excesivamente demostrativa.

Es una idea profundamente ligada al lenguaje de Armani: una elegancia que funciona mejor cuando parece natural.

La fotografía analógica de McLellan, la arquitectura del Funkhaus y la elección de dos protagonistas alejados del modelo tradicional de embajador de moda terminan construyendo una campaña donde el lujo no depende únicamente del producto.

Para Otoño/Invierno 2026-27, Emporio Armani parece interesado en algo más difícil de fabricar: la sensación de que elegancia, disciplina e individualidad pueden existir sin esfuerzo aparente.

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