Milo posa dentro de un automóvil durante una sesión fotográfica promocional de su proyecto musical.

Milo  y el nacimiento del Strawberry Punk: una nueva voz para la Generación Z

Con solo 22 años, Milo se posiciona como una de las artistas más singulares de la nueva ola de música alternativa en México. Cantautora desde temprana edad, su proyecto no solo propone canciones, sino un lenguaje emocional propio que conecta directamente con una generación marcada por la ansiedad, la introspección y la necesidad de expresarse sin filtros.

Su propuesta más reciente toma forma bajo el nombre de “Strawberry Punk”, un género que fusiona la sensibilidad melódica del pop con la crudeza emocional y la actitud del punk. El resultado es una identidad sonora fresca, directa y profundamente honesta.

“Todo en llamas”: ansiedad convertida en himno

Todo en llamas” funciona como el primer adelanto de esta nueva etapa artística. La canción aborda la ansiedad desde un lugar frontal, sin romantizarla, pero transformándola en energía creativa. Letras vulnerables se combinan con un ritmo explosivo que convierte el conflicto interno en un acto de catarsis colectiva.

Más que un sencillo, el tema se presenta como un himno generacional para quienes viven con la mente en constante movimiento y buscan refugio en la música.

Una trayectoria en expansión

Antes de este nuevo capítulo, Milo ya había dejado huella con lanzamientos como “Constelación” y colaboraciones como “Gato Negro” junto a McDavo, demostrando su capacidad para moverse entre distintos universos sonoros sin perder identidad.

En vivo, su presencia se ha sentido tanto en escenarios de gran formato como el Pepsi Center, como en foros más íntimos de la Ciudad de México, donde su propuesta se vuelve aún más cercana y visceral.

El siguiente nivel

El proyecto de Milo entra ahora en una etapa clave con su incorporación al sello BAM Music y su colaboración con el productor Moises Zulaica. Esta alianza refuerza una visión artística clara y ambiciosa, pensada para escalar sin perder autenticidad.

Milo no busca encajar en una escena: la está construyendo. Con el Strawberry Punk como estandarte, su música se perfila como un espacio donde la vulnerabilidad, la energía y la identidad generacional conviven sin concesiones.

Esto no es una tendencia pasajera. Es el inicio de algo más grande.

Etiquetas: Sin etiquetas

Añadir un comentario

No se publicará tu dirección de correo electrónico. Los campos obligatorios están marcados con *